El viernes salimos Ana Claudia Talancón, Turrin, Diego Luna, y yo, los dos primeros ya estaban cuando llegue, de momento no había lugar y estábamos parados en pleno cruce por lo que casi toda la primera hora estuvimos estorbando, como Turrin tiene poco en la ciudad, a Ana Claudia se le ocurrió que fuéramos al Sótano para que conociera el lugar al que acostumbramos salir; apenas agradecíamos las bebidas que nos envió un amigo de Ana Claudia cuando... Zas! se rompió la botella, si detrás de nosotros pues hubo pleito, de inmediato fue controlado y a la voz de FUERA! FUERA! fueron sacados los del problema.
En fin después de un rato ya teníamos mesa, no paso mucho tiempo cuando hizo su aparición Diego Luna, ya casi estábamos completos, solo faltaba que llegara Barbie, por lo pronto empezamos a pedir las XX que tanto nos gustan, a platicar escuchando la música, a bromear y a divertirnos.
Más tarde nos llamo Barbie para disculparse pues no podría acompañarnos y Turrin recordó que tenía un compromiso familiar así que tuvo que retirarse, eso si, no sin antes escuchar que le reprocháramos el que tuviera que irse, claro no podíamos dejar pasar la oportunidad de darle carrilla porque se fuera tan temprano.
Así que nos quedamos nosotros tres, Diego Luna aunque había prometido no fumar, después de un rato lo olvido y nos dijo que porque no jugábamos a la botella y que el que perdiera se tomaba la cerveza de un trago, pues como todos perdimos, todos tomamos, después pedimos de cenar y al terminar nos fuimos a bailar, nos divertimos mucho y la pasamos muy bien, al salir Ana Claudia me llevo a casa y Diego Luna se fue solo.
Mi ángel no dejo de sonreír al lado mío, me arropo con sus alas camino a casa y me arrullo con su canto hasta que quedara profundamente dormida.
En fin después de un rato ya teníamos mesa, no paso mucho tiempo cuando hizo su aparición Diego Luna, ya casi estábamos completos, solo faltaba que llegara Barbie, por lo pronto empezamos a pedir las XX que tanto nos gustan, a platicar escuchando la música, a bromear y a divertirnos.
Más tarde nos llamo Barbie para disculparse pues no podría acompañarnos y Turrin recordó que tenía un compromiso familiar así que tuvo que retirarse, eso si, no sin antes escuchar que le reprocháramos el que tuviera que irse, claro no podíamos dejar pasar la oportunidad de darle carrilla porque se fuera tan temprano.
Así que nos quedamos nosotros tres, Diego Luna aunque había prometido no fumar, después de un rato lo olvido y nos dijo que porque no jugábamos a la botella y que el que perdiera se tomaba la cerveza de un trago, pues como todos perdimos, todos tomamos, después pedimos de cenar y al terminar nos fuimos a bailar, nos divertimos mucho y la pasamos muy bien, al salir Ana Claudia me llevo a casa y Diego Luna se fue solo.
Mi ángel no dejo de sonreír al lado mío, me arropo con sus alas camino a casa y me arrullo con su canto hasta que quedara profundamente dormida.