Alex:
Sé que no me conoces y que te parezco extraño con mi atuendo que quizás asemejes con el de un mimo o un payaso de circo, sé que no comprendes que este aquí parado frente a ti ofreciéndote un vaso de leche y no una manzana como tal vez esperabas, se que dudas por como lo miras de mis buenas intenciones, apenas volteas a verme y por la forma en que mueves los labios confirmo tu incredulidad y miedo, no debes temer, he venido desde muy lejos, incluso de otra época para estar cerca de ti, solo soy un hombre que desea complacerte, te preguntaras el porqué, sencillo, he escuchado hablar mucho de ti, se que tu padre ha muerto, que te escondes en la casa de unos enanos porque te ha querido matar la que se dice tu madre, que argumenta que debes morir por ser bella, tan solo fui conmovido por todo lo que se dice de ti, se que tal vez tu también hayas escuchado sobre mí, que he sido rebelde, loco, que amaba escuchar a Ludwig Van Beethoven, lo que he sido es parte de mi pasado, hoy solo quiero estar aquí parado frente a ti ofreciéndote este mísero vaso de leche...
Blanca Nieves:
Qué extraño… ¿Qué será esa sustancia? el cazador me dijo que debía tener cuidado y los hombrecitos también, que no hablara con desconocidos ni les abriera la puerta, me pregunto qué clase de hombre sale así vestido por el bosque, jamás había visto algo así, apenas puedo voltear a mirarle, me intimida un poco, aunque no sé porque, me parece atractivo, me pregunto porque usa una especie de sombrero y un bastón, porque viene todo de blanco y que será eso que le cuelga por la cintura, tal vez pudiera ser un bufón, pero lo dudo, pues no lleva puesto ningún color, me pregunto si será cierto todo lo que me ha dicho, pero lo que más me intriga es porque alguien vendría de tan lejos a ofrecerme un vaso de leche...
Pudieron pasar horas, minutos, todo en la misma escena, el espacio inmóvil, ella simplemente se sonroja y el por un instante que parece eterno la mira con ternura...
