jueves, julio 18, 2013

Un Miau no lo es todo…

Sé que no podre salir , he permanecido aquí por años, no me incomoda, solo es que a veces siento pequeño el espacio, tengo a mis amigos acompañándome y hasta la fecha nada nos ha faltado, hemos sido felices, yo los acaricio con mis manos y ellos juguetean con mi cola, por las noches observamos las estrellas y habitualmente suelo contarles historias que parecen entender; así lo hacía hace algunos días, cuando de repente Miau, por lo que me vi obligada a detener la charla, despacio nos acercamos al borde de la pecera y nos encontramos con unos enormes ojos azules, era un gato, un gato! todos corrimos despavoridos al fondo de nuestra pequeña morada, nos preguntábamos que hacia parado frente a nosotros y quien le había permitido entrar, desconocemos si nos hará daño, si nos comerá o si por el contrario resulta ser amigable, así lo hemos visto posarse todas las tardes a la misma hora, ya hasta le hemos puesto un nombre, le llamamos Copérnico debido a nuestra afición por el cosmos, pareciese que todo este tiempo nos ha ido estudiando y no sé cuándo ni en que termine todo esto, al principio teníamos miedo, ahora estamos acostumbrados a verle, suelo seguir contando mis historias, ahora la única diferencia es que cuando lo hago, siempre de fondo tengo el sonido del Miau, Miau, Miau...

No hay comentarios.: