martes, abril 20, 2004

La vida es rosa y los arlequines danzan conmigo.
Ayer me contaron la historia de un arlequín, yo realmente aprecio su belleza y la enigmaticidad que transmiten, me encanta esa mezcla de alegría y tristeza que puedo ver en sus rostros, siento una fascinación enorme por las mascaras y los escenarios fantásticos habitados por personajes misteriosos como los del Cirque du Soleil, esta fascinación es casi tan grande como la que siento por los ángeles, los vampiros y la época renacentista; por eso es que no podía entender como alguien podía deshacerse de un arlequín, pero me dijeron que este les causaba miedo que su mirada era muy penetrante y que tenia una sonrisa diabólica, que cambiaba de lugar ocasionalmente y que parecía un muñeco pues tenia una estatura de medio metro, vestía un traje de dos tonos: rojo y negro y en si que todo el era bellísimo, fue comprado en New York y traído a Tijuana ya hace varios años por una mujer, al parecer ella lo tenia en una vitrina, y su hijo de 5 años le decía que el arlequín le hablaba, por obvias razones la mujer no le creyó, pero para complacer a su hijo lo guardo en un armario, pero un día lo encontró de nuevo en la vitrina, de inicio la mujer pensó que su esposo lo había vuelto a colocar en ella y no le tomo importancia, solo volvió a guardarlo en el armario, fue hasta después que en repetidas ocasiones lo llevo de la vitrina al armario, de la vitrina al armario que empezó a preocuparse pues no había nadie en casa y su marido negó que el lo hubiese hecho, así que entonces decidió regalarlo, y su amigo que es quien me contó la historia lo acepto también dudando de que el arlequín inspirara miedo, lo coloco entonces sobre un librero y me comenta que todos los días aparecía tirado en el piso, entonces le dije yo pues porque se caía, que era lógico, a lo que el me respondió que no podía caerse pues se cercioraba de que estuviese colocado firmemente por lo que decidió regalárselo a la señora de la limpieza, y ahí termino la historia del arlequín porque de eso ya hace tiempo y no ha vuelto saber mas de esa mujer, yo solo sorprendida escuche la historia pues me parecía extraño que hubiese personas que pudieran sentir miedo por un hermoso arlequín...
Aparte de danzar con los arlequines, me desperté con ganas de dejar las cosas que no valen la pena y de convertirme en la estrella del circo, en la heroína de los cuentos y porque no en obtener algún titulo de nobleza, todo eso claro sin dejar de ser la pequeña Blue.